jueves, 19 de mayo de 2011

Interrumpe SME en mitin de Bravo Mena


Agencia El Universal / Provincia


Los electricistas interrumpieron el evento multitudinario que realiza el panista en este municipio al arribar con gritos de
Los electricistas interrumpieron el evento multitudinario que realiza el panista en este municipio al arribar con gritos de "¡SME, SME, SME!" | Foto: Notimex/Archivo

Ajapuxco, México.- Al menos 20 integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) irrumpieron en el mitin final del candidato del Partido Acción Nacional (PAN) a la gubernatura del estado de México, Luis Felipe Bravo Mena.

Los electricistas interrumpieron el evento multitudinario que realiza el panista en este municipio al arribar con gritos de “¡SME, SME, SME!” al templete donde el aspirante daría su discurso.
Además, hubo conato de enfrentamiento entre el cuerpo de seguridad del candidato, que impedía la protesta.

Al final, los elementos de seguridad y diversos militantes panistas con gritos de “¡Bravo, Bravo, Bravo!”, fueron replegando a los manifestantes hasta que decidieron retirarse de la explanada principal de este municipio mexiquense y dejar la manifestación.

Bravo Mena continuó con su discurso y los asistentes escuchan su plataforma política con miras a los comicios del 3 de julio.

Promete Encinas empresa al SME

(La Razón) Rechaza que se genere más burocracia, pues de los 44 mil ex electricistas “la absolutamente mayoría vive en el estado”, asegura

Tomado de Diario La Razón
 

 
El candidato de la Coalición Unidos Podemos Más al gobierno mexiquense, Alejandro Encinas, asumió como propio el plan de gobierno diseñado por Andrés Manuel López Obrador, incluida la propuesta para crear una empresa que dé empleo en el estado a los integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME).

“Nuestro compromiso con los compañeros del SME, dijimos que íbamos a recuperar las fuentes de empleo para esta mano de obra calificada. Vamos a impulsar la creación de un organismo público descentralizado en asociación con los municipios del estado para garantizar la prestación de servicio de alumbrado”, dijo.

En enero, López Obrador presento sus “10 compromisos básicos con los mexiquenses”. En el punto 2 ofreció: “se creará una empresa del gobierno del Estado de México para dar mantenimiento a la red eléctrica y al alumbrado público de la entidad. Con ese fin se contratará a los trabajadores de Luz y Fuerza que fueron injustamente despedidos”.

Encinas retomó esa promesa y rechazó que implique más burocracia, pues de los 44 mil ex electricistas “la absolutamente mayoría vive en el estado”.

El grueso de adeudos municipales, dijo, se concentran en pagos de alumbrado público, por eso “vamos a hacer un rediseño, desde instalar plantas ahorradoras de energía hasta identificar muchas de las fugas… una empresa de esta naturaleza con una calificación tan alta de sus trabajadores traerá economías muy significativas”.

Otros compromisos retomados son reducirse 20 por ciento el sueldo en caso de ganar las elecciones, aplicar programas sociales que ya se ejercen en el DF como becas y uniformes escolares para estudiantes, y pensión universal de 850 pesos a adultos mayores de 68 años.

“Retomaremos experiencias exitosas del gobierno capitalino, pero habrá una versión corregida y aumentada”, dijo al ofrecer “austeridad, rendición de cuentas y eficiencia”.

Advirtió que sus oponentes de PRI y PAN se “fusilan” propuestas que luego no cumplen. “Ya nadie les cree; (Felipe Calderón fue) el que dijo que iba a ser Presidente del empleo, que iba a bajar el costo de la luz y de la gasolina”.

Retomar experiencia del GDF

Encinas ofreció austeridad, rendición de cuentas y eficiencia.

martes, 17 de mayo de 2011

Amenaza SME a Bravo Mena de perseguirlo a todos sus actos de campaña

El Sol de Toluca
Organización Editorial Mexicana
16 de mayo de 2011

Zinacantepec, Méx.- Unos 30 integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) se apostaron a las afueras del lugar donde Luis Felipe Bravo Mena inició su campaña electoral, pidieron no votar por él y advirtieron que lo perseguirán en todos los municipios que visite para hacer campaña.

Con mantas y un alta voz, reprocharon que con los gobiernos panistas se han registrado alzas a la gasolina y a diversos productos; así como unos 50 mil muertos por la guerra contra el narco y la disolución de la Compañía de Luz y Fuerza, por lo cual pidieron no dar votos al PAN en la elección del estado de México.

Tarifas eléctricas y «recibos locos»

La Jornada
Antonio Gershenson
Vamos a ocuparnos de las tarifas domésticas, porque han dado mucho de que hablar y protestar. Oficialmente, si tomamos una tarifa doméstica, vemos que ha ido aumentando gradualmente y sin saltos. Pero la realidad de conjunto es otra.

Por lo pronto, desde hace casi 10 años se inventó otra tarifa: la doméstica de alto consumo (DAC). Si a un consumidor se le facturan al mes más de 250 kWh (kilovatios-hora, esta forma fuera de lo común de la abreviatura, con una mayúscula enmedio, es la del Sistema Internacional de Unidades, del que México es miembro desde hace varias décadas) pasa a esta tarifa. Con facturas cada dos meses, como se usan en la región central, serán más de 500 kWh en la factura los necesarios para pasar a la DAC.

La cotización más común en esta región es la uno. Con las tarifas actuales, el cobro por kWh, ya con el IVA, es de alrededor de un peso, con un consumo muy bajo. A medida que éste aumenta, y ya en los límites altos de esta tarifa uno, pagará alrededor de dos pesos por kWh. Bueno, pues si una factura ya incluye más de 500 kWh de consumo, desde el principio ya se le cobran más de cuatro pesos, con la DAC.

Para este propósito, se saca el promedio del consumo del último año. Por eso, se tarda algo en entrar la DAC, pero también si se encuentra la causa, sea técnica o por error al facturar, o lo que sea, también se tardará meses en regresar a la tarifa uno.

La causa puede ser una fuga, o un diablito que le cuelguen a uno desde afuera, o un consumo interno real.

Este último puede ser fácil de corregir, pero la Comisión Federal de Electricidad (CFE) no suele preocuparse por esa posibilidad. Mientras se aclara, se le exige al consumidor un pago inmediato –que no siempre tiene dinero para pagar, o si paga ya no tiene ni para comer– y ya luego veremos.

Esta es una causa que puede y debe suprimirse. Un sistema de tarifas que tiene un brinco así, es por naturaleza injusto. Cuando lo pasan a la DAC se le empieza a cobrar más del doble. Si se quieren incrementar las tarifas al aumentar el consumo, esto debería hacerse gradualmente. Pero si bien este problema se puede y debe corregir, no es el único.

Es público que hay muchos casos de saltos mucho mayores. De repente llega el recibo, que había andado por los cientos de pesos o menos, y ahora llega por miles. Como con la ruleta de un casino, pero una ruleta cargada, en la que la casa siempre gana.

Por si fuera poco, se están sustituyendo los medidores por unos llamados inteligentes. Con esto es muchísimo más difícil la reclamación, y también más tardada, entre otros problemas que se generan.
Este problema de los saltos locos es exclusivo de los recibos de la electricidad. Esos saltos no ocurren al comprar gasolina o diesel, ni con el gas. Sólo en el caso de la electricidad llega al departamento de una unidad habitacional un recibo por 5 mil pesos. O a una vivienda de un solo cuarto, en un pueblo de la montaña.

Debe hacerse una revisión a fondo, una auditoría incluso, con la participación de los afectados. Tienen que encontrarse las causas de estos recibos locos que en otros lados no existen. En vez de privatizar esa función y sustituir los medidores por los supuestamente inteligentes, sin saber qué está causando este problema, y haciéndolo más difícil de resolver, se debe seguir la pista de los recibos locos, encontrar las causas y resolverlas. Se deben tomar como punto de partida copias de los mencionados recibos, ver de dónde y cómo salieron, y eliminar lo que causó el brinco.

La manía privatizante ya ha causado muchos daños al país y a la propia CFE. Claro, sus funcionarios se han enriquecido enormemente, pero sus usuarios, y no sólo ellos, han sufrido las consecuencias. El dineral que se gasta en pagar la energía cara a las empresas privadas lo pagamos los usuarios. Pero al dar preferencia comprando a las empresas privadas y al dejar con uso menor las plantas hidroeléctricas, con lo cual se llenan las presas, cuando vienen las lluvias fuertes se dan también las grandes inundaciones.

Otra privatización, gran negocio para los participantes, es la de la fibra óptica; se cede parte de estas redes de fibras a grandes monopolios a cambio de dinero en cantidades mínimas en comparación. Y éstos son sólo ejemplos.

Hemos visto los desastres una y otra vez. La pérdida de miles de viviendas, de ganado que se ahoga, de más ganado que se muere de hambre al inundarse los pastizales, de tierra sembrada en general que se pierde, e incluso la pérdida de vidas humanas. Y todavía quieren privatizar las tarifas y hacer más difícil la solución de los recibos locos.

Muere ex dirigente del SME

El Sol de Hidalgo
15 de mayo de 2011
Por César Martínez


El ex dirigente y jubilado del SME Jorge Tirso Viveros perdió la vida luego de que su unidad cayó a canal de aguas negras, sobre la carretera Juandhó-Tlahuelilpan. Foto: El Sol de Hidalgo.

Tetepango, Hidalgo.- Un ex dirigente de Jubilados del Sindicato Mexicano de Electricistas muerto y tres lesionados dejó como saldo espectacular choque frontal entre dos automotores ocurrido en la carretera Juandhó-Tlahuelilpan, la tarde de este viernes.

Tras suceder la aparatosa colisión, uno de los vehículos cayó a las profundas aguas negras de un canal.

Los hechos se registraron a la altura del canal Requena, donde se vieron involucradas las siguientes unidades, una camioneta Chevrolet Blaizer Trail, color guinda, con placas de circulación 554 TCC y un Nissan Tsuru, del servicio público, taxi, con razón social "Sitio Tezontepec", matrícula FUD 5196.

En el incidente perdió la vida el tripulante de la camioneta, al parecer de nombre Jorge Tirso Viveros Estrada, de aproximadamente 58 años de edad, vecino del municipio de Tetepango.

Se conoció que era ex dirigente y jubilado de la extinta Compañía de Luz y Fuerza del Centro y pertenecía al SME.

Su cuerpo quedódentro de la camioneta que cayó en el canal de aguas negras denominado Requena.

Mientras que los ocupantes del taxi, el chofer Reyes Caballero Cruz y los pasajeros Miguel Ángel Cornejo Cruz y Susana Mejía, ambos domiciliados en la localidad El Huitel, de Tezontepec de Aldama, fueron trasladados por elementos de protección civil de Tlahuelilpan, al mando del comandante Ángel Barañano, al Hospital general de Tula para recibir pronta atención médica.

ANTECEDENTES DEL MORTAL PERCANCE

Al filo de las 17:30 horas, personal del Centro de Control, Comando, Comunicaciones y Computo (C-4) de Tula reportó a agentes policiales y socorristas de esta región que ocurrió tremendo accidente sobre la carretera Tlahuelilpan- Juandhó.

Se trató de espectacular choque de frente entre un Nissan Tsuru taxi del sitio San Juan de Tezontepec y una camioneta Chevrolet Trail Blazer, resultando lesionados los 3 ocupantes del taxi, siendo trasladados al hospital regional de Tula de Allende por las ambulancias 02 y 03 de Protección Civil de Tlahuelilpan, al mando de Ángel Barañano.

La camioneta Blazer después del brutal impacto cayó al canal y posteriormente al hacer el rescate de la misma, los bomberos de Tlahuelilpan encontraron en su interior un cuerpo del sexo masculino que al parecer en vida se llamo Jorge Viveros Estrada.

TRASLASDAN A HERIDO GRAVE EN HELICÓPTERO

Tras suceder el espectacular choque, el titular de Protección Civil, de Tlahuelilpan, Ángel Barañano, trasladó, a bordo de un helicóptero, a Miguel Ángel Cornejo Cruz, de 44 años, ocupante del taxi quien resulto gravemente herido, al hospital del IMSS de Lomas Verdes, en la Ciudad de México.

Literalmente quedó prensado entre los hierros retorcidos del referido automotor.

Las manecillas del reloj marcaban aproximadamente las 17:55 horas.

El lesionado se encontraba politraumatizado, siendo trasladado a bordo del helicóptero del Gobierno del Estado de Hidalgo matrícula XC-HGO al mando del capitán César Quijano.

Al accidente acudieron rápidamente en apoyo elementos de Protección Civil de Mixquiahuala de Juárez y Bomberos Voluntarios de Mixquiahuala.

lunes, 16 de mayo de 2011

Indicador político

TRIBUNA
Domingo, 15 de Mayo de 2011
 
¡Politización de la inseguridad!

¡Y se extenderá hasta el 2012!

Carlos RAMIREZ

El tema de la seguridad pública se reactivó por la movilización organizada por el poeta Javier Sicilia, en protesta por el asesinato de su hijo a manos, presuntamente, de miembros del Cártel del Pacífico Sur que opera en el Estado de Morelos.
 
 El crimen del hijo de Sicilia y cinco jóvenes ocurrió por un pleito de cantina. Hasta el cierre de edición, la policía tiene arraigados a cuando menos dos miembros de esa banda criminal.La movilización promovida por Sicilia formó parte de una protesta social desde mediados del gobierno de Vicente Fox. Entonces fueron los secuestros; hoy son los muertos en la ofensiva del Gobierno Federal contra las bandas criminales que se han asentado profundamente en algunos municipios del país y sobre todo en estados de la República: Tamaulipas, Nuevo León, Chihuahua, Sinaloa.
 
En Morelos se desmanteló a la banda de los hermanos Beltrán Leyva, pero quedó el Cártel del Pacífico Sur. Por cierto, en 1998 fue defenestrado el gobernador priísta Jorge Carrillo Olea, con el grado de general, porque se descubrió que su procurador de Justicia, su jefe de la policía judicial estatal y su jefe del grupo antisecuestros controlaban a las bandas de plagiarios en la entidad.La marcha de Sicilia salió de la ciudad de Cuernavaca y terminó en el Zócalo de la Ciudad de México.
 
Fue una marcha de mucho sentimiento, de ira popular, de amalgama de grupos disímbolos —el EZLN, el EPR, el SME y los Atencos, por ejemplo— de marcado tinte antisistema y terminó con la petición de renuncia del secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, como prueba de la buena voluntad del Presidente Calderón. Nada más. La capacidad de movilización de la sociedad ya no dio para más, a diferencia de los casos del empresario Alejandro Martí que construyó un observatorio crítico de la seguridad pública y de Isabel Miranda de Wallace que ascendió a una fundación de apoyo a la lucha contra los secuestros.
 
A excepción de Martí y de la señora Miranda de Wallace, todos los organismos derivados de problemas de seguridad se han reducido a la protesta y no a las propuestas. Asimismo, es de destacar el hecho de que la marcha de Sicilia se agotó en la protesta —con algunos “mueras” a funcionarios públicos, producto de la política de odio— contra el Gobierno pero no hubo, ni por equivocación, alguna petición a los cárteles de la droga para que disminuyan sus acciones violentas o de plano para que se entreguen a la justicia.
 
Ahí se percibió la limitación del movimiento social pues ignoró la realidad de la crisis de seguridad: el crecimiento de las bandas criminales en plazas municipales por la apatía de la sociedad, no sólo por la corrupción política y policiaca.Asimismo, la protesta de Sicilia enfatizó los casi 40 mil muertos al convertirlos en víctimas de la violencia, aunque el 95 por ciento de ellas son delincuentes que fueron abatidos por las autoridades en enfrentamientos a balazos o por ajustes de cuentas entre bandas por la disputa de los territorios para el trasiego, producción y consumo de drogas ilícitas.
 
Si se suman esos muertos a los 35 mil delincuentes detenidos, la ofensiva del Gobierno Federal contra la inseguridad ha sacado de circulación criminal a 75 mil delincuentes, cifra nada desdeñable que ilustra la realidad del problema: ¿de cuántas personas constan las bandas criminales?EFECTO DE LAS MARCHASEl problema de la protesta es su falta de racionalidad o de reflexión. Y se agota en el grito. El especialista en seguridad Ernesto López Portillo escribió en El Universal que las marchas pierden efecto si se quedan en la protesta y no llegan a las propuestas.
 
Por ello señaló la necesidad de crear la figura del auditor policial civil para supervisar el funcionamiento de las policías y contribuir a su perfeccionamiento; esta figura estaría formada por personas de la sociedad, sin militancia gubernamental y dispuestas a colaborar con las fuerzas de seguridad. Asimismo, ya es hora de que se proponga la figura de las organizaciones de observación gubernamental, con el mismo esquema de las organizaciones no gubernamentales que suelen operar como contrapeso en materia de derechos humanos y participación social.
 
Pero la protesta de Sicilia se agotó en la pena por el asesinato de su hijo y la ira contra el Gobierno, no buscando quién se la hizo sino quién se la tenía que pagar. Lo malo de su marcha fue que derivó en un aglutinamiento de organizaciones antisistema con sus propias agendas o con agendas más confusas, además de los oportunistas de siempre que basta con compartir sentimentalismo para satisfacer pasiones de corto plazo. Al final, Sicilia asumió la temática antisistema y no un catálogo de propuestas concretas.
 
Por ejemplo, denunció la ruptura del tejido social pero sus propuestas terminaron en gritos contra el Gobierno Federal y sus funcionarios.REVUELTA SILENCIOSALa marcha de Sicilia forma parte de lo que el politólogo César Cansino ha englobado en el concepto de “la revuelta silenciosa”, título de su libro en circulación. Se trata de la sociedad que se indigna pero que no canaliza propuestas ni presiona a las instancias de toma de decisiones. Por tanto, se trataría de un “diálogo de sordos”, de un caso típico de “teléfono descompuesto” o de una verdadera crisis de gobernabilidad.
 
En los dos primeros se trata de que cada quien tiene su queja pero sin canalizarla institucionalmente. La tercera es más seria: la ingobernabilidad se manifiesta cuando las demandas de la sociedad son mayores a las reformas institucionales por la clase gobernante.Nada hay seguro. Sicilia encareció su protesta con la petición de renuncia del secretario de Seguridad Pública probablemente con el entendimiento de que no se daría y con ello simplemente mantener la protesta contra el Presidente de la República, mientras las bandas del crimen organizado siguen actuando con impunidad porque ahora tienen la complicidad del silencio de las organizaciones sociales.
 
Por eso es que la marcha de Sicilia quedó en el limbo de las incomprensiones. Si eso quería él, logró su objetivo porque tendrá la bandera de una renuncia no otorgada, aunque al final se trataría de una bandera de la oposición y no de la sociedad. ATENCION POLITICA* La competencia por la candidatura presidencial del PRD ya arrancó con la propuesta de Marcelo Ebrard de dos debates y una encuesta. Pero mientras el jefe de Gobierno se sienta a esperar que el PRD se subordine a sus deseos, López Obrador sigue sus giras nacionales demostrando que los apoyos se ganan en la plaza. El tema central del PRD no es imposible de plantear: ¿le entregará el PRD la candidatura presidencial a un político formado y forjado por Carlos Salinas de Gortari?
 
Así de sencillo es el problema en el PRD.* En el PAN pudo haberse dado ya la primera baja en la lista de siete precandidatos presidenciales: Javier Lozano Alarcón, ex priísta y secretario del Trabajo y Previsión Social, no pudo manejar con sensibilidad el problema en una mina de Coahuila y desgastó su figura. Lozano quiso capitalizar la exposición mediática pero sin adelantarse a los resultados trágicos. Uno menos, dicen ya en el PAN.* La crisis de seguridad en Chihuahua revela la incomprensión de la clase política. Por segunda ocasión el alcalde de Ciudad Juárez, Héctor “El Teto” Murguía, tuvo un choque con la policía federal por la arbitrariedad en la circulación en la plaza con escoltas sin identificación.
 
Pero en lugar de darse a conocer con las fuerzas de seguridad, ha entrado en el choque mediático que han filmado medios de comunicación.En el incidente de la semana pasada el alcalde estalló con un “¡por eso la gente no los quiere!”, sin entender que la policía no llegó a la ciudad para un día de campo sino porque los delincuentes se habían apoderado de la plaza con la complicidad de las autoridades y policías municipales. Un dato, nada más: el secretario de Seguridad Pública de Murguía en su gestión anterior, Saulo López, está encarcelado en los Estados Unidos porque fue atrapado con 500 kilos de mariguana.* La derrota de Enrique Peña en su enfrentamiento con Manlio Fabio Beltrones debe medirse por la decisión del PRI de hacer un periodo extraordinario para desahogar la reforma política de Beltrones.
 
El tema central serán las candidaturas independientes; si se mantienen, habrá ganado de nueva cuenta Beltrones; si no, Peña se habrá impuesto aunque con la protesta social por el miedo a los ciudadanos.www.grupotransición.com\n Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla

Dialogar ¿qué?

El Siglo de Torreón
Por: LUIS RUBIO

La de Sicilia comenzó como una marcha de padres dolidos, víctimas justificadamente indignadas por la violencia que acosa a la sociedad. No había más agenda que la de expresar y testimoniar la angustia y el sufrimiento ante el peor dolor que un padre puede padecer. Buscaba exigir respuestas de la autoridad: la instancia responsable en un país civilizado. Pero ahí no ha quedado. Diversos factores han convertido esa marcha en un nuevo factor político que igual podría morirse que transformar la realidad política nacional.


Dos circunstancias explican el viraje. La primera es que, poco a poco, la marcha se convirtió en un imán que ha ido atrayendo toda clase de grupos, intereses y causas cuyo único común denominador es su oposición al gobierno de Felipe Calderón. Entre las organizaciones presentes había miembros del SME, macheteros de Atenco, huelguistas de la UNAM y otras organizaciones, grupos y partidos.

La dispersión de peticiones lo dice todo: cambio de política económica, democratización de los medios, remoción del secretario de Seguridad Pública, legalización de las drogas, alto a la guerra, reconstrucción de las instituciones públicas y reforma política.

Cada uno de estos planteamientos tiene su lógica y base de apoyo, pero el conjunto sugiere al menos dos cosas: que la sociedad efectivamente está harta del desquiciamiento de la vida cotidiana y de la violencia; y que hay organizaciones que siempre están prestas para aprovechar cualquier oportunidad para hacer leña de árbol caído. Importante notar que, para los marchistas, los narcos y los criminales no son problema.

La otra circunstancia que explica el viraje es que, seguramente sin proponérselo, el Presidente convirtió la marcha en un interlocutor válido: al dirigir su mensaje a sus reclamos le dio vida a un potencial movimiento, cambiando su naturaleza. La marcha dejó de ser una de las miles de manifestaciones que pululan las calles para adquirir, al menos en potencia, las dimensiones de un movimiento político.

Lo que queda ahora es anticipar y especular sobre las posibles consecuencias.
Este no es el primer movimiento espontáneo que adquiere fuerza y potencia.

Tampoco será el último. Lo que lo hace concebiblemente distinto es la combinación de factores que lo impulsan. Es interesante notar cómo se asemeja a la marcha blanca de 2004 que, si no otra cosa, tuvo el efecto de perderle a López Obrador millones de votos por su arrogancia al tildarla de "complot".

En lugar de mostrar comprensión ante la esencia del reclamo -el dolor de quienes han perdido lo más querido-, la autoridad, entonces y ahora, responde con tecnicismos y desprecio. El río revuelto siempre es riesgoso para el statu quo.

¿Será ésta una oportunidad para el Gobierno? Según Fukuyama en su nuevo libro*, las guerras que experimentó China en su historia fueron obligando a conformar un sistema de gobierno sumando a los distintos estados, monarcas y líderes para darle forma a lo que acabó siendo un Estado nacional.

 Las necesidades de la guerra impusieron el imperativo de la unidad, en tanto que las de la paz exigieron atención a los asuntos mundanos como el del cobro de impuestos, el registro de la población y la creación de estructuras administrativas para responder a los compromisos adquiridos.

 Me pregunto si será ésta la oportunidad para que el Gobierno comience a tejer una estructura de seguridad a nivel de todo el país, privilegiando lo conspicuamente ausente en los reclamos de la marcha (y en las acciones del Gobierno Federal en estos cinco años): gobiernos y policías locales competentes, capaces de darle la seguridad a la población que el viejo sistema (que todo lo centralizaba) no le daba y que los narcos (que todo lo controlan) le han robado.

¿Será ésta una oportunidad para la ciudadanía? Muchas voces, en la marcha y en la prensa, han ido avanzando la idea de la oportunidad que esta circunstancia representa para la construcción de un gran pacto ciudadano susceptible de exigirle al Gobierno, y a quienes compitan en la próxima elección, un plan para el fin de la impunidad y el esclarecimiento de los asesinatos y secuestros. Es una gran oportunidad de retar a los tres niveles de Gobierno y a los legisladores: ¿cuál es su propuesta para salir del hoyo?

Una marcha como ésta aglutina a mucha gente y a muchas causas. Su atractivo reside en dos cosas muy evidentes: la desesperación de la población y la incapacidad o indisposición del Gobierno por explicar, mucho menos convencer, de la lógica de su estrategia contra el narco. Después de cuarenta mil muertos, la afirmación de García Luna en el sentido de que el Gobierno ganaría en siete años quizá se convirtió en el detonador de la desazón ciudadana. Otros siete años sin explicación alguna.

Lo que siga dependerá de la habilidad del Gobierno por desarticular el potencial movimiento que sin darse cuenta activó.

Como en todos los movimientos, la pureza no es lo que conduce al triunfo. Javier Sicilia era claramente un hombre pacífico dedicado a sus quehaceres y causas hasta que la violencia tocó su puerta. Ahora se encuentra al frente de una marcha que igual adquiere fuerza que se desintegra.

Su devenir dependerá, por una parte, de la capacidad que tengan los activistas que se han incrustado en su seno por manipular el proceso sin perder la aureola de la esencia original: el dolor de las víctimas y el agravio generalizado de la sociedad, sin lo cual sería imposible atraer ciudadanos y organizaciones de la sociedad civil susceptibles de darle estructura y capacidad de permanencia.

Su devenir también dependerá de los aciertos o torpezas que cometa el Gobierno y que son los factores que igual le dan oxígeno o una salida a quienes están "hasta la madre" y exigen "ya basta" como a quienes ya encontraron burro y se les antojó el viaje. No me queda duda de que en las próximas semanas esto crecerá o desaparecerá. Lo paradójico es que los profesionales están del lado de los marchistas.

El hartazgo de la sociedad es real y el temor a un colapso por la violencia peor. Lo sorprendente es la incapacidad del Gobierno por comprender el brete en que ha colocado a la sociedad: en lugar de encabezar la protesta como parte de su estrategia por la seguridad, se siente agraviado y despechado.

Lo que la marcha evidencia es ausencia de soluciones, falta de liderazgo y total incomprensión. La ciudadanía merece una explicación. Es posible que la estrategia gubernamental sea la correcta dadas las circunstancias, pero si no lo entiende así la población, el malo de la película será el Gobierno. Por eso prendió esta marcha.

Buscará SME alianzas con PRD y PRI en Edomex: Esparza

El dirigente de los electricistas señaló que, en definitiva, no promoverán el voto para PAN.
La Jornada
Fabiola Martínez
Publicado: 13/05/2011

México, DF. En definitiva, no promoverán el voto para el Partido Acción Nacional (PAN) y, en cambio, buscarán alianzas, a favor de su movimiento, con el perredista Alejandro Encinas, así como con el abanderado del Revolucionario Institucional (PRI), Eruviel Ávila.

“En el estado de México nos vamos a organizar. Empezaremos en Ecatepec con la distribución masiva de información. Celebramos que Alejandro Encinas haya hecho público su compromiso a favor del SME y vamos a buscar ese mismo compromiso del candidato priista”, señaló el secretario general del SME, Martín Esparza.

En conferencia de prensa realizada en el Zócalo capitalino, dijo que hasta el momento no hay avances en el diálogo con el gobierno federal, por lo que enfocan sus esfuerzos hacia el Congreso de la Unión.
El pasado miércoles entregaron una solicitud a la Comisión Permanente para que intervenga en la solución del conflicto derivado de la extinción de Luz y Fuerza del Centro (LFC).

Los electricistas en resistencia desde octubre de 2009 se encuentran en plantón permanente en la Plaza de la Constitución, en donde colocaron carpas desde hace 62 días, y desde donde pugnan por la liberación de sus doce compañeros presos, quienes no alcanzaron fianza porque fueron acusados también por delitos federales, particularmente acciones en pandilla.

El SME denunciará a ministerios y jueces

El líder sindical Martín Esparza, señaló que los jueces han cometido anomalías de procuración e impartición de justicia.
 
Milenio
Luis Velázquez


México.- El Sindicato Mexicano de Electricistas denunciará administrativa y penalmente a los ministerios públicos y jueces que ordenaron la detención de 12 electricistas que han sido acusados de golpear y agredir a personas en sus manifestaciones.

Martín Esparza, líder el SME, señaló que los jueces han cometido anomalías de procuración e impartición de justicia.

En conferencia de prensa, en el plantón que mantiene en el Zócalo capitalino, el secretario general del SME afirmó que las autoridades no sólo han falseado declaraciones, sino que actúan como juez y parte y no valoran las pruebas que han presentado los abogados de su corporación.
Acompañado de sus abogados, Esparza enlistó las irregularidades que han cometido las autoridades contra sus compañeros.

A decir del dirigente del SME, varios ministerios públicos federales se encuentran adscritos a los juzgados donde se llevan a cabo los procesos.
Aseguró que esta acción debería ser una causal para su inhabilitación en los juicios, ya que no se garantiza la legalidad en los procesos.

Sobre sus compañeros dijo que cuentan con todo el respaldo político y jurídico de la organización sindical, debido a que no son delincuentes, sino “presos políticos”.
Esparza dio a conocer también que ha sido víctima junto con su familia de actos de intimidación por parte del gobierno federal. Señaló que estos presuntos actos también se han realizado contra varios dirigentes y afiliados del SME.

Asimismo, comentó que en una asamblea de su gremio se estableció ofrecer seguridad a los trabajadores de los medios de comunicación que cubran las actividades o protestas de su movimiento.
Lo anterior, debido a que en las movilizaciones del pasado 1 de mayo, integrantes del SME golpearon a reporteros, luego de que se viniera abajo el templete en el zócalo capitalino.
Martín esparza se refirió también al proceso electoral del Estado de México que arranca el lunes de la próxima semana para advertir que promoverán el voto de castigo contra el candidato panista a la gubernatura, Luis Felipe Bravo Mena.
 

SME realizará giras en Edomex

Por Víctor Sandoval
México.- El Sindicato Mexicano de Electricistas, SME, anuncia un recorrido paralelo a las campañas políticas, de los aspiarntes al Gobierno del Estado de México con la finalidad de buscar acercamiento con Alejandro Encinas del PRD y de Eruviel Ávila del PRI y tratar de firmar compromisos que beneficien a los extrabajadores electricistas, así lo dio a conocer el líder del SME, Martín Esparza.

El dirigente del SME informó que no hay avances de negociaciones con Gobernación en torno a resolver el conflicto laboral para tratar de reinstalar a los exempleados de la extinta Luz y Fuerza.

Para ello aseguran que seguirán con el plantón en el Zócalo, las protestas, marchas de manera pacífica, incluso comprometiendo a respetar la integridad de los reporteros, por lo que no se repetirá casos de agresión como el registrado en días pasados en contra de los comunicadores.

sábado, 14 de mayo de 2011

AVISO

A TODOS LOS COMPAÑEROS EN RESISTENCIA, SE LES INFORMA QUEL EL DIA LUNES 16 DE MAYO DEL 2011 ALAS 12:00 SE CONVOCA A ASAMBLEA INFORMATIVA EN NUESTRO RECINTO SINDICAL

ATTE.

SUB-COMITE DIV. TOLUCA

viernes, 13 de mayo de 2011

La mayoría de casi 4 mil trabajadoras del SME son madres que siguen en lucha

La Jornada
kg


Ciudad de México. “Imagínate lo que significa para una madre enterarse por televisión que de golpe sus seis hijos se quedaron sin trabajo por el decreto de extinción de Luz y Fuerza del Centro. Eso le pasó a mi mamá, que junto con mis hermanos, al vernos desesperados, sin ingreso y sin posibilidad de tener empleo, empezaron a vender comida en la casa para ayudarnos a todos… Ahora comemos en comunidad familiar para economizar recursos.”

Es el éxito del decreto de extinción del que habla Felipe Calderón: mandar a miles de trabajadores y trabajadoras –la mayoría madres de familia– a la calle, al desempleo; eso es lo que él señala como uno de sus logros del sexenio”.

Es la voz de Celia Figueroa, una de las trabajadoras en resistencia del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), quien laboró 19 años en el área de contraloría y nóminas de la paraestatal, es madre y va a festejar el 10 de mayo sin empleo. Mañana cumplirá 19 meses sin trabajo, sin ingreso –al igual que más de 16 mil 300 que decidieron no liquidarse–, y según señala, el estigma que puso sobre ellos el gobierno federal les impide ser contratados, ya que en ningún lado se les acepta.
Son casi 4 mil trabajadoras electricistas las que siguen en esta lucha; en su mayoría son madres y, algunas, cabeza de familia. Para sobrevivir económicamente, enfrentar esta situación, atender a los hijos y mantenerse en la movilización, han desarrollado "mucha creatividad, por pura dignidad", según explica.

Relata que el decreto de extinción pegó a los electricistas en lo sindical y lo económico, pero también en el terreno familiar: "ha habido divorcios y separaciones de parejas que no lo soportaron, así como rupturas y fracturas entre hermanos, porque unos se liquidaron y otros no. Cuando un gobierno hiere lo más sagrado, que es la familia, es perverso", agrega.

Cecilia, quien conduce el programa matutino de Radiosme Que no te cuenten, compa, explica que las mujeres han tenido un papel decisivo en esta lucha, pues muchas han preferido irse a vender comida, comerciar con ropa, y hasta hacer limpieza doméstica en casas, antes que liquidarse; "y si ellos se mantienen en la resistencia, en gran parte es porque sus esposas los apoyan", agrega. En un gremio mayoritariamente de hombres, acostumbrado por décadas al sostenimiento de la familia; muchos de ellos han invertido los roles, porque las esposas tuvieron que salir a buscar chamba y ellos están al cuidado de los hijos, “lo que es muy fuerte para los compas”.

Cecilia pone énfasis en lo que ha pasado con los hijos de los electricistas: “Están pendientes de lo que dice y hace Calderón, a quien señalan como el causante del daño que sufren sus madres y padres. Son, además, los más sacrificados, porque no hay vacaciones ni nada, están con nosotros en el Zócalo, en la movilización. Por ejemplo, la hija de Rosario Rocha, madre trabajadora, que trabajaba como contadora, ahora hace de comer a todos los compas del campamento; su hija festejó los 15 años en el Zócalo. Todo lo que nos ha hecho pasar este gobierno, ¿es justo?”, pregunta, aunque sabe la respuesta.
En la conversación deja claro que las mujeres electricistas, además de los problemas económicos, tienen depresión, problemas de salud, insomnio, "pero eso y más van a resistir. No nos vamos a rendir, no nos van a vencer, estamos hasta la madre, pero no vamos a parar hasta que nos den nuestro empleo".

Paralelamente, otras muchas mujeres han perdido su trabajo, como las trabajadoras de Mexicana de Aviación. Ximena Acquart, sobrecargo con nueve años en la aerolínea, madre de una niña de un año ocho meses, dice que tanto su esposo como ella perdieron el empleo en la misma compañía.

“Los dos estamos sin ingresos, perdimos la casa y tuvimos problemas con el banco, mientras veíamos esperanzados que ya se había designado al inversionista que sacaría adelante la empresa y luego que se había echado para atrás (PC Capital).

"Llevamos ocho meses sin trabajo, mientras el secretario del Trabajo, Javier Lozano, repite que se ha creado un récord de empleos que no vemos", concluye.

jueves, 12 de mayo de 2011

México SA

Pemex, desvalijado
Depredación fiscal
Impuestos y pilón
 
 
La Jornada
Carlos Fernández-Vega
 
Vergonzante, como siempre, el inquilino de Los Pinos intentó desmentir el anuncio por él mismo divulgado en Nueva York, en el sentido de que pugnará por la modernización (léase privatización) de Petróleos Mexicanos, a través de la venta de acciones de la aún paraestatal.
 
Desde luego que a nadie convenció el método Rubén Aguilar (“lo que realmente quise decir…”) por él utilizado, pero en su obsesión por deshacerse de la única empresa estatal que la muy neoliberal venta de garaje no ha podido vender (y no precisamente por falta de ganas ni de compradores) en 30 años, el susodicho repite la cantaleta de que no hay recursos públicos para atender los requerimientos de Pemex.

Como es muy molesto, y electoralmente peligroso, proponer reformas a la ley fiscal para que los grandes corporativos paguen los impuestos que deberían cubrir y así darle un respiro a las finanzas de la exprimida paraestatal, entonces al inquilino de Los Pinos se le hace más fácil intentar modificar la legislación en materia petrolera, con el único objetivo de abrir las puertas, de par en par, al capital privado en este sector estratégico, y así, según él, obtener los recursos necesarios para atender las carencias sociales.

Lo mismo pretextaron sus cuatro antecesores en la gerencia de la venta de garaje, y pasaron a cuchillo a más de mil empresas del Estado, junto con sus trabajadores. Los amigos del régimen se quedaron con ellas; muchos las llevaron a la quiebra, y las que no, terminaron extranjerizadas. ¿Y las carencias sociales? Bien, gracias. Ahora Calderón repite el estribillo, de tal suerte que se puede visualizar el futuro petrolero, en caso de lograr su objetivo. Pero, ¿en serio Pemex no genera recursos? ¿Realmente el negocio petrolero ya no es tan rentable como antes, como aseguran algunos funcionarios del gabinetazo?

De entrada, con cifras oficiales, la respuesta en totalmente negativa, pues en sus cuatro años de estancia en Los Pinos el gobierno de Felipe Calderón obtuvo rendimientos petroleros 85 por ciento superiores (2.4.billones de pesos, antes de impuestos, derechos y aprovechamientos, de acuerdo con la estadística de Pemex) a los registrados durante ese mismo lapso, pero de la administración foxista (1.3 billones), cuando tal ingreso fue calificado de histórico. En el primer cuatrienio calderonista, los ingresos petroleros totales sumaron 4.77 billones, contra 2.33 billones en tiempos de Fox, para igual periodo.

Por las cifras anotadas, todo indica que Petróleos Mexicanos sí genera rendimientos (utilidades, en el caso de una empresa privada). Sin embargo, llega el gobierno federal, por medio de la Secretaría de Hacienda, y se queda con toda la ganancia, más su pilón. En cuatro años, el gobierno calderonista se quedó íntegramente con los 2.4 billones de pesos de rendimiento, y exigió más (alrededor de 250 mil millones, que la paraestatal entregó, luego de endeudarse). En un cuatrienio, pues, de Pemex salieron 2.65 billones de pesos para alimentar al fisco (en igual lapso, por los regímenes fiscales especiales el erario dejó de percibir más de 2 billones de pesos, sin considerar la otra evasión).

El gobierno foxista hizo exactamente lo mismo: obtuvo 1.3 billones de pesos por rendimientos petroleros, pero a la hora de cobrar impuestos, derechos, aprovechamientos y pilón se quedó con 1.4 billones de pesos. Ninguna empresa en el mundo, pública o privada, aguanta ese ritmo, mucho menos si para pagar el pilón recurre a deuda. Obvio es que a ese ritmo tarde que temprano tronará, pero Calderón, como sus cuatro antecesores, intenta justificar la privatización con la cantaleta de que no hay recursos, lo cual, como se registra, es falso.

Por el otro lado, el negocio petrolero mexicano ya no es tan rentable como antes, según coro oficial y oficioso. De nueva cuenta la estadística de Pemex desmiente tajantemente tal señalamiento: el rendimiento petrolero de la paraestatal es abundante, con respecto a los ingresos totales. En la última década, en promedio, por cada peso de ingreso se obtiene un rendimiento de 49 centavos, antes de que llegue Hacienda y se quede con todo, más el pilón. La tasa de ganancia, pues, ha sido de 49 por ciento en el periodo, y no muchos negocios la garantizan.

A pesar de lo anterior, la propaganda calderonista insiste en que año tras año Petróleos Mexicanos registra pérdidas muy fuertes. Como se constata, no hay tal: las ganancias de la paraestatal son sustantivas, pero no tanto como para soportar la depredación fiscal. Por si fuera poco, está el pilón, que en 2009, por ejemplo, representó una cantidad adicional cercana a 18 por ciento del rendimiento.

¿Quién aguanta el paso? Los mal pensados suponen que la descrita es una política deliberada para matar a Pemex por inanición financiera y, así, justificar la privatización. ¿Será? (no, cómo creen).
Mientras el saqueo a Pemex es brutal, permanecen intocados los privilegios fiscales a los grandes consorcios (con crecientes utilidades). Nadie (en el Ejecutivo y el Legislativo) se atreve a tocar a los barones (correrían riesgos financieros a la hora de las campañas políticas). Si se trata de cobrar impuestos o inventar otros, la carga es para los mexicanos de a pie. Entonces, la empresa del Estado financieramente desvanece por la depredación, pero los obsesionados depredadores ni con el pétalo de una rosa se animan a tocar al gran capital.

En el transcurso del calderonato, el erario ha dejado de percibir, por los regímenes tributarios especiales, la friolera de 2 billones 500 mil millones de pesos. Otros 2.75 billones dejaron de visitar las arcas nacionales en el sexenio foxista. Esto no se toca, que para eso están los bienes de la nación y
las empresas del Estado.

Entonces, ¿no hay recursos?

Las rebanadas del pastel

Si de buenas nuevas se trata, allí está la relativa a que, libre de impuestos, el 0.18 por ciento de la población total del país posee inversiones por un monto similar a 42 por ciento de la riqueza que produce México en un año. Es el reducido universo de participantes (204 mil 472, con más de 6 billones de pesos) en el mercado accionario local, que en el último año incrementaron el valor de su riqueza, en momentos en que, según mediciones internacionales, la desigualdad en el ingreso se acrecentó en el país (La Jornada, Roberto González Amador). Qué tal; el fisco ni de lejos pasa por allí, pero a Pemex le impide respirar.

No a la barbarie

La Jornada
Adolfo Sánchez Rebolledo
 
No bien concluía la marcha en el Zócalo y ya circulaban las primeras interpretaciones de lo que allí había acontecido y junto a ellas aparecieron también los dardos de la hipocresía, pues ¿quién se iba a pronunciar en contra de la paz con justicia y dignidad? ¿Quién se atrevería a decirle al poeta Sicilia que su causa no era justa, necesaria y vivificante? Por lo visto, nadie.
 
Unos más, otros menos, todos aplaudieron la gesta del padre adolorido, pero muy pocos de los interpelados se reconocieron en el espejo humeante que la manifestación silenciosa llevaba a cuestas.
 
De la indiferencia –e incluso de la hostilidad verbal– el gobierno federal pasó al saludo a destiempo, a la aceptación de un encuentro que no pone sobre la mesa el sentido mismo del diálogo, que no acepta errores ni está dispuesto a pensar siquiera en el cambio de estrategia que es la columna vertebral de la protesta cívica.
 
La solicitud de renuncia del secretario de Seguridad Pública, más allá de su eficacia concreta, detuvo los tibios intentos mediatizadores y nos devolvió a la incómoda realidad que el movimiento por la paz ha subrayado con su existencia: México vive una profunda crisis que es política y moral, que no se circunscribe a la trágica dimensión de la violencia en todas sus formas, que tiene profundas raíces sociales y que nos obliga, como ciudadanos y como nación, a reflexionar sobre sus causas y soluciones.

Sicilia ofreció una visión acorde con sus sentimientos y convicciones más profundas para enfrentar los desafíos inéditos del presente. Y llamó a convertir la indignación moral, el dolor, o incluso el miedo, en una fuerza de cambio racional decidida a reconstruir el pacto social, la convivencia que languidece o se extingue bajo el signo del terror criminal.

El objetivo se resume en el texto del pacto ciudadano que debiera suscribirse en Ciudad Juárez, el 10 de junio, para mayor simbolismo, una vez que éste se discuta con plena libertad en todos los ámbitos de la República, desechando incluso los estereotipos que el naciente movimiento está tentado a consagrar.

La movilización iniciada en Cuernavaca para responder al horror ha dado sus primeros frutos: puso en la agenda nacional la urgencia de buscar alternativas a las rígidas políticas oficiales resumidas en la expresión guerra al narcotráfico, sustentadas en diagnósticos distintos a los convencionales de la autoridad y, por tanto, en propuestas cuyo eje es el fortalecimiento de la cohesión social y la seguridad ciudadana.

Integró a la protesta a miles y miles de jóvenes cuyo despertar a la vida pública está ya marcado por el horizonte de violencia, por la crisis de instituciones podridas y el encumbramiento del cinismo como un valor a seguir.

Y reunió en un solo haz a la diversidad de la propia sociedad, pese a los intentos de provocar divisiones sectarias entre los participantes.

Ya lo dijo el poeta David Huerta el 8 de mayo:

Contra los muros vuelve a nacer la espiga del sueño, /luego de una larga caminata se construye /la serie luminosa de los conocimientos, /los brazos y las piernas adquieren el aspecto /de cosas duras y angustiosas, apenas esperanzadas, /las presencias y los objetos fluyen hasta los lugares sagrados: /las fuentes frescas, las luces nutritivas.

Y logró hacer algo que es vital y decisivo: en el Zócalo las víctimas estuvieron presentes. Se ha cumplido así el paso más trascendente de esta manifestación cívica: comenzar a nombrar a los que hasta ahora son número, estadística, pues la única forma de comenzar a asumir la tragedia que estamos padeciendo es recuperando el nombre y la historia de cada uno de los 40 mil muertos.

Ese es el paso indispensable para humanizar el problema antes de que la barbarie se apodere de todo.

Es obvio, por otra parte, que de aquí en adelante, la movilización ciudadana enfrentará retos y riesgos nada fáciles. Por un lado, ya lo estamos viendo, comenzó la batalla descalificadora, la siembra de la duda que no busca otra cosa que desmantelar el ánimo fortalecido de quienes alzaron la voces de la resistencia: que si Sicilia plantea abandonar la lucha contra el narcotráfico, que si se trata de un movimiento contra el Presidente, cuyo rechazo en el mitin ha sido el tema recurrente de los opinantes que todo lo entienden en el código del 2012. Frases hechas, sandeces.

Pero eso es inevitable.

Al mismo tiempo, el movimiento tendrá que lidiar entre la tensión de universalizar la causa ciudadana por la paz aumentando la diversidad y la pluralidad que le da fuerza y autoridad y las que surgen de su naturaleza inevitablemente política que podría estimular la tentación de partidizar, por así decirlo, lo que de suyo debe mantenerse como una acción transversal en toda la sociedad, sin exclusiones a priori.

En mi opinión, no se trata de crear un antagonismo irresoluble entre la acción ciudadana y la actividad electoral.

O de divorciar la defensa de los derechos humanos de la inserción social en la que actúan los ciudadanos. En la perspectiva de crear un Estado democrático, tales antinomias reducen los espacios y oscurecen las razones de fondo que justifican la crítica al comportamiento de los partidos, los malos gobiernos y el invisible poder de los grandes privilegiados.

 Es un error, me parece, fomentar el prejuicio que hace de los políticos una clase especial opuesta por definición a los ciudadanos, cuya pureza e intenciones quedan a salvo de toda sospecha.

Si los partidos –como los funcionarios del Estado– no sirven hay que cambiarlos, crear otros que sí sirvan realmente a la parte de la ciudadanía que los apoya sin refugiarse en eufemismos apolíticos que suelen ocultar intereses particulares.

En este punto, nada vale tanto como el análisis concreto, la denuncia con nombre y apellido, la negativa a no convalidar ideas y prácticas contrarias al interés general.

Pero en el deslinde exige rigor, compromiso, claridad de miras.

Hay de políticos a políticos.

Hay quienes ofrecen al país un cambio y quienes se aferran al estancamiento para reproducirse.

La búsqueda de un gobierno de salvación nacional como el que propuso Javier Sicilia en el Zócalo exige juzgar a cada quien por sus actos, por sus responsabilidades y su historia. La situación exige convergencia, claridad de miras y dignidad.

El miedo como distracción

La Jornada
Octavio Rodríguez Araujo
 
El año pasado escribí en estas páginas que la política del miedo es deliberada.
 
Y citando a Furedi, decía que es un proyecto manipulador que intenta inmovilizar la inconformidad pública, por lo que se inventan o se exageran miedos como una pandemia de gripe, el calentamiento global como fatalidad que acabará con el planeta, la obesidad o el tabaco como epidemias que matarán a millones de personas, o el narcotráfico y el terrorismo que amenazan nuestra vida cotidiana y nuestra paz y tranquilidad.

Para Hobbes –señalaba Furedi–, uno de los principales objetivos del cultivo del miedo era neutralizar cualquier impulso radical de experimentación social a futuro.

Para lograr este objetivo Hobbes argumentaba que la gente debe ser persuadida de que entre menos desafía el estado de cosas y al poder, mayores ventajas habrá para la comunidad y para los individuos.

Esto es, la aceptación y no la protesta, el conformismo y no la búsqueda de cambios (porque éstos también dan miedo).

En 2006 se usó la expresión es un peligro contra México, en referencia a López Obrador, con la misma intención de provocar miedo, al personaje y a sus propuestas de cambios, y para afirmar en la población la aceptación de su circunstancia (mala pero conocida), es decir su conservadurismo conformista.

La estrategia del miedo suele ser empleada por los gobiernos para sumar apoyos en una perversa lógica de unidad nacional.

Bush usó esta estrategia a partir del 11 de septiembre de 2001 y gracias al miedo que generaron los cuestionados ataques terroristas de esa fecha se pudo imponer, con pocas protestas en su contra, la Ley Patriótica, que ha disminuido considerablemente las libertades ciudadanas en ese país al mismo tiempo que ha aumentado la discriminación activa a los árabes y musulmanes o quienes parezcan serlo.

En México Calderón quiso usar la misma estrategia al lanzarse a una guerra contra un enemigo supuestamente común de todos los mexicanos: el narcotráfico, y para no quedarse atrás de Bush, lanzó su iniciativa de Ley de Seguridad Nacional (todavía no aprobada por el Congreso de la Unión).

Pero en tanto el gobierno de Washington creaba un enemigo externo Calderón magnificaba un enemigo interno.

La diferencia no es menor: allá se invadía a otras naciones y los muertos han sido en su mayoría extranjeros en sus respectivos países.

Acá los muertos son mexicanos e inmigrantes centroamericanos de paso por nuestro país, y por más que el titular del Ejecutivo y sus secretarios se desgañiten diciendo que gobierno y sociedad deben trabajar juntos para abatir al crimen organizado y que la seguridad concierne a todos (Blake), amplios sectores de la población no les creen pues los muertos forman parte de ellos mismos y no son extranjeros en países lejanos.

Sin embargo (y aquí está el punto central), la insistencia en la unidad nacional no ha menguado, como tampoco la política del miedo como fórmula distractora para que la sociedad, si acaso, proteste por sus muertos y la inseguridad, pero no por su situación estructural de pobreza y ausencia de expectativas.

La estrategia es diabólica: entre más muertos haya, más vivos se sentirán afectados en carne propia o en la de sus familiares o amigos. Doloroso, sí, pero el miedo, en los cálculos del gobierno, crecerá, está creciendo, y si hay protestas –como las ha habido– éstas serán por la inseguridad, la impunidad de los criminales, la corrupción de los funcionarios, la indefensión de los ciudadanos en las calles y hasta en sus casas, pero no por las políticas públicas que han favorecido el crecimiento de la pobreza y la desigualdad.

No parece casual que en las grandes marchas que ha habido en contra de la inseguridad, desde la de 1997 en la que participaron Calderón y su esposa con un banderín azul que decía ¡Ya basta!, hasta la más reciente (mucho menos numerosa que las de 2004 y 2008, convocadas por las derechas), se haya hablado de unidad nacional, de un México unido y en contra de los partidos que dividen a la población.

Incluso Javier Sicilia, que es considerado de izquierda en ciertos medios, habló en una entrevista de la necesidad de un candidato de unidad nacional, tal vez ciudadano (Milenio, 08/05/11), y acusó (elípticamente y como especulando a petición de su entrevistador) a López Obrador de dividir al país, como si no hubiera diferencias evidentes y constatables entre su población. Los cambios necesarios y un nuevo y distinto proyecto de nación para beneficio de los más y no de los menos, no han sido temas centrales en estas expresiones de protesta.

Un cierto conformismo, conservador en el fondo, es el que está detrás de las protestas por la inseguridad del país que, siendo real e insoportable, no es el principal problema de los mexicanos.
El antídoto contra el miedo es la protesta. Pero para que ésta sea efectiva debe distinguirse con claridad quién ha provocado la política del miedo y para qué.

 Calderón pensó que con su política estimularía la unidad nacional en torno a su ilegítimo gobierno, que ganaría legitimidad combatiendo al crimen organizado y limpiándole el patio trasero (como nos ven) a Estados Unidos.

Si no se distingue el para qué de la política del miedo provocada por Calderón como una estrategia de unidad nacional, de legitimidad y de distracción, se corre el riesgo de caer en la trampa de pedir la renuncia del secretario de Seguridad Pública (García Luna) y no la de Calderón (jefe del primero y responsable de lo que haga o deje de hacer), como exigían a gritos centenas de manifestantes el pasado domingo y frenados por el propio Sicilia con el argumento de que no se quiere más odio.

El miedo se ha usado siempre desde el poder como una medida de distracción frente a los problemas estructurales de mayor profundidad y alcance, y que muchos dan por normales cuando debieran ser los motivos de la protesta. No basta exigirle al gobierno protección ciudadana y seguridad, que desde luego debiera garantizar, sino políticas de desarrollo nacional que disminuyan la desigualdad, la pobreza, la falta de educación y empleo, la corrupción y la injusticia en general.

Si Calderón no quiere o no puede, que renuncie. El problema es político, no de odios ni de simpatías (si acaso éstas existen).