sábado, 14 de enero de 2012

Analizarán GDF y SME integración de la “empresa paraestatal”


Bajo este novedoso esquema podrían regresar a laborar poco más de 16 mil 500 integrantes del SME que permanecen en resistencia, a 27 meses del decreto presidencial de extinción de Luz y Fuerza del Centro.


La Jornada.
Fabiola Martínez
Publicado: 13/01/2012 23:08

México, DF. El gobierno del Distrito Federal y el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) analizarán este fin de semana los aspectos jurídicos y técnicos hacia la integración “empresa paraestatal” que funja como prestadora de servicios de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Bajo este novedoso esquema podrían regresar a laborar poco más de 16 mil 500 integrantes del SME que permanecen en resistencia, a 27 meses del decreto presidencial de extinción de Luz y Fuerza del Centro.

Al término de una reunión con autoridades federales encabezadas por la Secretaría de Gobernación, Martín Esparza, dirigente del SME, dijo que la ruta es estudiar este sábado, con los enviados del gobierno capitalino, los términos jurídicos del proyecto, a fin de presentárselo el lunes al jefe de gobierno capitalino, Marcelo Ebrard. Un día después, el martes próximo, se haría lo propio con los funcionarios del gobierno calderonista.

“Creemos que hay elementos legales (para crear la empresa paraestatal). En este punto no hay problema; lo que se requiere es voluntad política”, dijo Esparza.

Aunque el gobierno federal ha dado continuidad a esta mesa de negociación que planea arrojar conclusiones el próximo 20 de enero, insistió al SME que no descarten la alternativa de formar empresas y convertirse en contratistas de bienes y servicios de la administración pública, como ocurrió con otros de sus excompañeros que sí aceptaron su liquidación de LFC.

No obstante, el SME busca que la empresa que eventualmente se constituya dé empleo a todos sus miembros en resistencia y que incluso no se limiten a la reparación o mantenimiento de la red eléctrica de la zona centro del país sino que incluso abarquen actividades de generación y comercialización de energía.

Como parte de esta mesa, se analiza además la situación jurídica de 12 integrantes del SME actualmente presos, uno en un penal federal y el resto en el Reclusorio Oriente, así como el pago de finiquitos y prestaciones pendientes.

Por lo pronto, anoche se reunieron nuevamente representantes de las tres partes. Por parte del gobierno local acudió Edgar Amador, subsecretario de Planeación, y Héctor Serrano, enviado de Ebrard.

Del lado federal estuvo Obdulio Avila, subsecretario de Gobierno y funcionarios de las secretarías de Energía y de Hacienda, así como del organismo liquidador de LFC. Y, por el SME, varios integrantes de su comité central.

Avanza creación de paraestatal eléctrica : Líder del SME:

El Universal
JUAN ARVIZU
13 de enero del 2012

Martín Esparza acuerda en la Segob presentar un proyecto a Marcelo Ebrard, con opciones financieras para dar empleo al gremio.



El secretario general del SME, Martín Esparza, dijo que acordó con el subsecretario de Gobierno de la Segob, avanzar en la ruta de creación de una empresa paraestatal eléctrica que dé servicio en la región que atendía Luz y Fuerza.

"Se avanza en el diálogo con la Secretaría de Gobernación y nosotros estamos abiertos a una solución, a fin de que se reincorpore a los trabajadores en el sector eléctrico, en actividades que siempre hemos desarrollado".
Esparza informó en entrevista que este sábado, en las instalaciones del SME, se llevará a cabo una reunión de trabajo con representantes del gobierno del Distrito Federal, a fin de dar cuerpo a propuestas de la nueva paraestatal eléctrica.

Se declaró satisfecho por el intercambio de puntos de vista con el subsecretario de Gobierno, Obdulio Ávila, y destacó que el funcionario propuso que la mesa de diálogo a la que han concurrido, continúe sus trabajos de manera permanente.

Respecto de una eventual nueva empresa eléctrica que brinde servicio en la ciudad de México, con trabajadores del SME, están a revisión propuestas de objetivos, costos, así como activos y la forma en que participaría el gobierno federal.

El SME revisará sus posiciones al respecto, a fin de acudir con sus propuestas, el próximo 20 de enero, en Gobernación, en una reunión a la que se espera acuda el jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard.
Los acuerdos que puedan concretarse con autoridades federales y del Distrito Federal, tendrían que complementase con deliberaciones específicas del SME con los gobiernos de los estados de México, Hidalgo, Morelos y Puebla.
tcm/rcr

jueves, 12 de enero de 2012

SME Eduardo Bobadilla informe en la JFCA 12ene12

SME Martin Esparza mitin PRI 11ene12

C. JOSÉ ANTONIO ALMAZAN EN EL CEN DEL PRI D.F. 11-01-2012

¡A renacionalizar la industria eléctrica!


La Jornada
José Antonio Almazán González
Martes 10 de enero de 2012

Con incrementos superiores a 125 por ciento en el precio medio de la tarifa doméstica, entre 138 y 144 por ciento en tarifa industrial, 107 por ciento en tarifa comercial, 81 por ciento en agrícolas y 83 por ciento en servicios, de 2000 a la fecha la electricidad en México se ha convertido en una mercancía de lujo que coloca a más de 31 millones de usuarios domésticos en la disyuntiva mensual de pagas la luz o comes”, contradiciendo una de las muchas promesas incumplidas de Calderón, quien en 2006 se comprometió a bajar el precio de la electricidad. Estos desorbitados incrementos colocan a México en el rango de los países con las tarifas eléctricas más caras del mundo –muy por encima del incremento del Índice Nacional de Precios al Consumidor (59 por ciento) y del “crecimiento” de los salarios mínimos (54 por ciento) en los últimos 11 años–. Todo ello a consecuencia de la creciente privatización de la industria eléctrica iniciada por el priísta Carlos Salinas de Gortari en 1992, en virtud de la cual CFE avanza hacia una bancarrota similar a la provocada deliberadamente para extinguir Luz y Fuerza del Centro y golpear criminalmente al SME. Los únicos “ganones” son las empresas privadas extranjeras, como Iberdrola, Mitsubishi, Unión Fenosa, cuya sola presencia vulnera el párrafo sexto del artículo 27 constitucional. Los perdedores son la nación y el pueblo de México. En este contexto, hablar de renacionalización de la industria eléctrica y una tarifa eléctrica justa pareciera remontarnos a los años 60, cuando las ligas de consumidores electricistas y el SME, expresando el descontento popular, pero también de sectores empresariales, demandaron y lograron con el gobierno del presidente Adolfo López Mateos la nacionalización eléctrica.

El problema de las altas tarifas eléctricas en México se remonta a mediados de los años 70, pero se acentuó a partir de la década de los 80, con la imposición del modelo neoliberal en México, iniciado por gobiernos del PRI. Sin embargo, el mayor mérito les corresponde a los gobiernos de Fox y Calderón. Al primero por su arbitraria y antipopular tarifa doméstica de alto consumo (DAC) y al segundo por el golpe fascista asestado al SME, que lo catalogó como una de sus grandes reformas estructurales. Los números hablan por sí mismos. Pagada en dólares y con ingresos promedios ocho veces superiores a los salarios mexicanos, en diversos estados de nuestros vecinos del norte el precio de las tarifas doméstica e industrial es más barata que en México. Pero no sólo frente al imperio del norte: en países de mayor pobreza o mejor distribución del ingreso, como Haití, Nicaragua, Venezuela, España, Francia, Brasil y Ecuador, el precio de la electricidad es más bajo que en nuestro país.

Una revisión de las finanzas de la CFE de 2000 a la fecha muestra el terrible impacto de la privatización. Con pérdidas crecientes en sus resultados financieros y de explotación, una deuda de 603 mil millones de pesos, CFE enfrenta un catastrófico futuro que en unos años la llevarán a la quiebra o a convertirse en una “sucursal” de cobro al servicio de las empresas españolas, japonesas, estadunidenses, etcétera, que ya controlan más de 50 por ciento de las plantas de generación en México. Por el contrario, las únicas beneficiadas con el desastre eléctrico de CFE y las altas tarifas eléctricas son las empresas privadas extranjeras, que acumularán ganancias de un billón 320 mil millones de pesos en los próximos 20 años.

La última calificación de calidad en el suministro de energía eléctrica (interrupciones y fluctuaciones de voltaje) del Foro Económico Mundial en su Global competitiveness report 2011-2012 coloca a CFE con 4.3 puntos (en una escala de uno a siete) de un total de 142 países. Muy por debajo de Reino Unido y Francia (6.7), Canadá (6.7), Barbados (6.3), Estados Unidos, España y Uruguay (6.0), Chile (5.8), Costa Rica, Namibia (5.6), Trinidad y Tobago (5.5), Panamá (5.3), Colombia (5.2), Guatemala (5.1), Puerto Rico (5.0), Perú y Brasil (4.9), El Salvador (4.8), Irán y Turquía (4.7), Egipto (4.6), Gambia (4.4). Salta a la vista que el lema “CFE, empresa de clase mundial” es sólo un recurso publicitario para ocultar su corrupción, desastre financiero y pésimo servicio.

El problema de las desorbitadas tarifas eléctricas y del futuro de la industria eléctrica en México no tiene solución en el marco actual del neoliberalismo y de la creciente privatización eléctrica. La palabrería del PRI, que medra políticamente con el problema, sólo busca obtener votos, pues avaló la extinción de Luz y Fuerza y apoyó la privatización. Tampoco se resuelve con exhortos de diputados y senadores dirigidos a un gobierno insensible a los reclamos del pueblo. Resolver el asunto de las elevadas tarifas eléctricas requiere de cirugía mayor. Comenzando con la renacionalización de la industria eléctrica en estricta aplicación del artículo 27 constitucional, dando por terminada los ilegales permisos otorgados al capital privado y aboliendo la contrarreforma a la Ley del Servicio Público de Energía Eléctrica promovida por Salinas de Gortari en 1992. Otorgando energía eléctrica gratuita a los sectores de la población con consumos bimestrales menores a 200 Kw. Derogando la antipopular tarifa DAC. Cancelando los adeudos pendientes a millones de usuarios domésticos, derivados de los cobros locos de CFE. Suspendiendo los ilegales cortes de luz. Reduciendo el precio de las tarifas eléctricas 50 por ciento y congelando su precio para reactivar el mercado interno. Y, por supuesto, derogando el inconstitucional decreto de extinción de Luz y Fuerza del Centro.